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  2. Chica 10

    Chica 10
    Siempre seguí todo al pie de la letra. Nunca me mande grandes cagadas, hice todo como lo tenía que hacer, responsablemente, con cuidado. Todo me salió bien, las cosas estaban en orden, y no me resultó para nada difícil. Supongo que nací para ser así, supongo que soy así. Pero ser una “chica 10” también implicó (e implica, no sé por qué hablo en pasado si no cambié y soy la misma de siempre) que los errores que tuve parezcan de más gravedad que lo que eran. Cosas simples, las que le pasan a todo el mundo, a las “personas 7” que siempre estan raspando con aprobar, o a las 8 que hacen todo bien pero se les permite equivocarse. Un error mío era un asombro para muchos, porque ¿cómo la chica 10 se iba a equivocar?.
    Y entonces me pregunto a mí misma, ¿de qué me sirve seguir todo al pie de la letra, de qué me sirve ser responsable y cuidadosa, de qué me sirve casi nunca equivocarme si después me mando una cagada un poco más grande y me pesa más en la balanza que a cualquier otra persona que comete el mismo error? Y capaz el resto no piensa igual que yo pero es así como lo siento; reconozco mis errores y admito que me equivoqué, algunas veces hasta me castigo a mí misma, pero siento la presión de que no me tengo que equivocar nunca. Y equivocarse te hace aprender mucho más sobre la vida que cualquier otra cosa.

     

  3. Espejo

    "Si no te quieres tú, ¿quién te va a querer?" dicen. Y parece tan fácil quererse, porque todos tuvimos una pequeña ilusión de pensar que alguien nos estaba mirando en la calle, o de pensar que te estaban fichando en un boliche. Pero después, la realidad. Seguís siendo la que mira sentada los chapes de sus amigas. Seguís siendo la que se prepara, se maquilla, se viste linda, para que alguien la mire; y viene la que es diosa por naturaleza, toda desarreglada pero así y todo se lleva el premio.
    ¿Y cómo vas a competir con eso? De nada sirve hacer un esfuerzo por quererse cuando después las situaciones te pisotean el autoestima como a hoja de árbol en otoño. En eso viste a una flaca que es un 4 como vos, chapándose a un 8 y te da una ilusión; pero cuando volviste a intentar quererte no pasó nada, y vas a tener que seguir siendo la que “dice cosas graciosas” pero que sólo llega hasta ahí.

     

  4. Ciclos

    Tengo cierta teoría basada en ciclos (que no sé si alguna otra persona ya la pensó de la misma forma que yo). Ciclos que terminan y dejan su lugar a los nuevos, y otros que se superponen, pero sin opacarse. ¿A qué me refiero? Voy al ejemplo directo. Tengo una semana de mierda, de esas que desde que pusiste un pie en el piso el lunes, absolutamente todo sale mal. Martes, miércoles, y así hasta el domingo, que reflexionás en que sin duda, el universo no giraba a tu favor en esos 7 días. Pero, ese mismo domingo, te acostaste pensando que “ya está, terminó la semana, mañana empieza una nueva” y confiás en que todo salga mejor. Y si otra vez parece que se viene una semana difícil, quizás lo que viene mal es el mes, o la estación, o el año, no? (tampoco seamos tan pesimistas, pueden ser ciclos en los que el mundo esté de tu lado) Pero pase lo que pase, uno nunca sabe cuándo termina el ciclo, cuándo van a cambiar las cosas, y por eso cada vez que termina un día, una semana, un mes o un año, se tienen todas las esperanzas y pensamientos optimistas de despertar en un tiempo mejor. Y puede que sea esto lo que nos mantiene con ganas de salir adelante de cada situación que se nos cruza en la vida.

     
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  6. Amo amo

    (vía monz27)

     
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